Cerveza y salud

¿Qué ingredientes tiene la cerveza que la hace una bebida tan saludable para todos los adultos?

Primero de todo, detallemos su composición:

MALTA: El malteado es el proceso a través del cual se extraen los azúcares, que luego se convertirán en alcohol, de la cebada o el trigo, entre otros cereales.

AGUA: Es un ingrediente fundamental en la elaboración de la cerveza, ya que hasta el 90% de la cerveza es agua. En la actualidad, la mayoría de los productores tratan el agua para quitar o añadir las sales y minerales que necesitan para producir una cerveza con el carácter que buscan.

LÚPULO: El lúpulo es una planta trepadora silvestre que da a la cerveza su aroma y amargor tan característico. Además, sirve para protegerla y conservarla, impidiendo el desarrollo de microorganismos nocivos. Existen distintas variedades de lúpulo, que tienen distintos grados de aroma y amargor.

LEVADURA: Las levaduras se añaden al mosto en el proceso de fermentación y transforman los azúcares en alcohol y anhídrido carbónico. Las levaduras dan a la cerveza unas características especiales y distintas a las de otros productores. Debido a este ingrediente, las cervezas se dividen en dos grandes familias: las Ale, de fermentación alta, en las que las levaduras actúan a altas temperaturas y además se acumulan en la superficie del mosto (en la parte alta); y las Lager, de fermentación baja, en donde las levaduras actúan a baja temperatura y se depositan en el fondo de los tanques de fermentación.

Todos estos ingredientes hacen que la cerveza tenga unas características peculiares que debemos conocer. La cerveza…

És rehidratante

Actualmente la cerveza, sobretodo del estilo Lager, es una de las bebidas más consumidas y una de las más utilizadas para rehidratarse después de finalizar actividades deportivas. Su composición, sus características y su bajo contenido alcohólico la hace una bebida muy beneficiosa para una rápida y efectiva rehidratación y evitar dolores musculares (siempre que sea en cantidades moderadas*). Además, esta bebida se caracteriza por su marcado efecto refrescante y su poder mitigador de la sensación de sed.

Beneficiosa para la salud

Los efectos beneficiosos del consumo moderado de cerveza sobre la salud han sido contrastados recientemente por diversos autores, tanto para la cerveza sin alcohol, como con alcohol. Un ejemplo es el Estudio de los hábitos nutricionales de los jóvenes españoles en relación a la cerveza (Ortega et al., 1997), que concluye que aquellos jóvenes que consumen cerveza de manera habitual muestran una ingesta de energía y nutrientes más próxima a la recomendada, teniendo una incidencia de sobrepeso/obesidad menor a la de otros grupos, y sus parámetros sanguíneos resultan más favorables.

Nos previene de enfermedades

Las personas que consumen cerveza habitualmente de forma moderada presentan una menor incidencia de diabetes e hipertensión (factores de riesgo en la enfermedad cardiovascular) y disminuye el número de ataques al corazón, incluso en hombres con bajo riesgo. Además la cerveza tiene un efecto diurético más alto que el agua y posee acciones estimulantes sobre el funcionamiento del hígado; además de estimular la producción de la bilis.

La cerveza no va a influir de manera sustancial en el funcionamiento fisiológico o metabólico esencial para el rendimiento físico, del mismo modo, que no han conseguido detectar ningún efecto adverso sobre la fuerza, potencia, resistencia muscular localizada, velocidad y rendimiento cardiovascular. Otros afirman que el nivel de deterioro del rendimiento dependerá de la dosis de alcohol, el hábito de consumirlo, la duración del ejercicio y las condiciones ambientales, entre otros factores (Shirreffs & Maughan, 2006).

Se incluye dentro de la dieta mediterránea

Los bebedores moderados de cerveza siguen el patrón alimentario de la Dieta Mediterránea ya que bebiendo cantidades moderadas favorecen un mayor consumo de proteínas y carbohidratos (incluida la fibra); además de aumentar significativamente el consumo de ácido fólico, vitaminas B, E y D, así como el hierro y el calcio.

Puede incluirse dentro de las dietas de las personas mayores

La cerveza aporta a nuestro organismo más de 2.000 elementos con un especial interés nutritivo. En este sentido, debido a que las personas mayores son especialmente sensibles a la deshidratación, la cerveza puede ser un atractivo adicional que les evoca a la juventud y les aleja de la monotonía, además de proporcionarles nutrientes y líquidos fundamentales para el buen funcionamiento del organismo.

Debe relacionarse con un consumo moderado

La cerveza, al tener cantidades moderadas de alcohol (de 3% al 9% vol.) no llegaría a alterar el sistema metabólico particularmente después del ejercicio. Los bebedores de cerveza poseen hasta un 20% menos de probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares mayores. No obstante, al tratarse de una bebida alcohólica, su consumo debe ser moderado.

*Definiendo consumo moderado como una cerveza (10-12 g etanol/día) para las mujeres y dos cervezas (20-24 g etanol/día) para hombres.
Más información: www.cervezaysalud.es

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